Las Fallas de Dénia


Cada año, entre el 17 y 19 de marzo, las calles de Denia se llenan de color, música, alegría, pólvora, cultura, arte y tradición.

Unas fiestas que anuncia la llegada de la primavera al son de los petardos y el fuego como el gran protagonista.

Para conocer un poco más de esta fiesta que en 2016 fue nombrada patrimonio inmaterial de la humanidad por la Unesco vamos a empezar por conocer un poco de su historia. En este caso, concretamente de los inicios de las fallas de la ciudad de Denia.

Todo empezó en el año 1927 cuando un grupo de jóvenes de la ciudad decidieron organizar una fiesta para celebrar el día de San José y pidieron un permiso al ayuntamiento para autorizarles a plantar un monumento en las calles de Denia, pero no fue hasta 1947 cuando consiguieron que las fiestas arrancaran con más fuerza en la ciudad.

Tras el éxito del primer año de la fiesta fallera, los miembros de la peña reunieron a varias personas interesadas en que la fiesta creciese más y de esa reunión salieron las primeras comisiones falleras: Les Roques, Centro, Distrito marítimo y Oeste. Con los años fueron apareciendo nuevas comisiones falleras hasta llegar a once comisiones que son las que hay en la actualidad.

Las fallas empiezan el 1 de marzo, con la Cridà de las falleras mayores de Denia, que desde el balcón del ayuntamiento abren paso a las fallas y anuncian bien alto a todos los dianenses y visitantes que Denia ya está en fallas.

La fiesta comienza con la Plantà, en ese momento “els ninots” salen a la calle por primera vez y los falleros y falleras trabajan con ilusión para que el día 17 estén los monumentos totalmente preparados. La indumentaria de esos días es el llamado mono fallero que representan el trabajo y esfuerzo que pone cada fallero y fallera para que su monumento y su calle luzca la más bonita.

Llega el ansiado día 17 y los falleros y falleras cuelgan el mono fallero para ponerse peinetas, corpiños, y fajines inspirados en los trajes valencianos del siglo XIX. Los trajes representan tradición y cultura. Este día también destaca la música y la alegría que inundan las calles de Denia con los pasacalles, mascletás y la esperada entrega de premios a los mejores monumentos falleros a los que aspiran las once comisiones.

El día 18 es el segundo día oficial de fallas, es el día de celebrar y presumir con orgullo del banderín obtenido en la entrega de premios. Las calles se vuelven a inundar de color, espectáculo, alegría y pólvora.

Y llega el último día, el día de San José, que pone fin a un intenso año de trabajo y vivencias. El 19 es el día del patrón de la fiesta donde todos los miembros de las distintas comisiones falleras lucen sus mejores galas falleras para hacerle una ofrenda de flores a la mare de deu.

En la noche de San José el gran protagonista es el fuego, es el encargado de cerrar la gran fiesta fallera con la cremà de los monumentos plantados por toda la ciudad.

El momento en el que arden los monumentos afloran muchos sentimientos en los falleros y falleros, simboliza el fin de la fiesta, el fin de un año entero de trabajo, esfuerzo, sueños cumplidos, familia, ilusión, color, música y diversión, pero también simboliza un nuevo inicio con nuevos sueños por cumplir, nuevas vivencias y seguir esforzándonos para que un año más las fallas de Denia vuelvan a hacer brillar sus calles en el mes de marzo.

Las Fallas, mucho más que una fiesta, un sentimiento.

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Sara de Equipo Lupita